CA2M Centro de Arte Dos de Mayo

 
 

Antonio Fernández Alvira, Unmetroymedio


ANTONIO FERNÁNDEZ ALVIRA
#UNMETROYMEDIO



Desde el comienzo de su trayectoria, el artista Antonio Fernández Alvira (Huesca, 1977), ha utilizado el dibujo como principal medio de expresión. La superficie del papel pronto se convirtió en el soporte sobre el que explorar con distintos materiales: desde el hilo dorado que le sirvió para bordar en Constructing my Identity (2008-2009), pasando por el uso de la acuarela en De valores y mentiras (2011), hasta el conjunto de gouaches y de obras en tinta en Soldiers (2013). Todos aquellos trazos le han servido al artista para conformar minuciosamente una de las ideas constantes en toda su producción: la investigación sobre la inestabilidad y sobre todo aquello que aparenta ser una cosa y es otra.

Como él mismo ha explicado, “la investigación sobre los conceptos de representación y fraude visual, la teatralización, la máscara, la fragilidad y lo efímero de nuestro entorno y sus símbolos” le han llevado a dar el salto del papel a las instalaciones arquitectónicas y escultóricas donde lo fragmentario ocupa un lugar principal. Sus piezas, de una estética que recuerda al mundo de la construcción, la ruina y la arqueología, se relacionan con esa escenografía construida que vuelve, una y otra vez, a la idea de mentira sobre la representación para establecer un constante diálogo con el espectador sobre lo que vemos y lo que creemos ver.

Nacido en el seno de una familia de larga tradición de carpinteros y ebanistas, Antonio ha sentido siempre fascinación por los diversos usos de materiales como campo de experimentación, donde el dibujo y la arquitectura se interrelacionan constantemente a la hora de construir un relato de formas y símbolos, tal y como muestra en su última exposición Elementos para un discurso en el Instituto Pablo Serrano de Zaragoza.

Para acompañar su vídeo para #Unmetroymedio, Antonio ha escrito este texto: “Nunca en mi vida me había enfrentado al medio del video, ni mucho menos a la edición de uno, técnicamente para mí ha sido un grandísimo desafío, pero he querido aprovechar desde el encierro y con las pocas herramientas que tenía disponibles para poder experimentar y buscar hablar de mi realidad a través de estas imágenes. En este video totalmente amateur, busco plasmar esa idea del instante congelado en el que vivimos. Al estar en casa, sin poder salir, esta se ha transformado en todo mi entorno, siendo por ello todos mis ámbitos a la vez, lúdico, de trabajo, doméstico… Por eso el video se centra en ella, sucediéndose imágenes de sus partes y fragmentos, con los que convivo y que me rodean durante el confinamiento. Intentando construir y editar mi realidad. El video empieza con una imagen de mi calle vacía al inicio del día, para pasar a estas imágenes del lugar donde estoy confinado. Un registro que transcurre a lo largo de todo un día, para finalizar con una mirada nuevamente a la misma calle, pero ya de noche, finalizando el día que se ha reflejado en el video. Esta sucesión de fragmentos e imágenes congeladas sin movimiento, se producen mientras cuento mis impresiones sobre lo que esta sucediendo y cómo me afecta y lo vivo. El hecho de buscar experimentar con un medio totalmente desconocido para mí, lo veo como una forma de dar la vuelta a esta situación, en la que de repente sin mis herramientas, y en un medio totalmente ajeno al mío busco seguir investigando en lo plástico sin quedarme en pausa ni congelado como el periodo que vivimos.”