CA2M Centro de Arte Dos de Mayo

 
 

Gabriela Bettini, Unmetroymedio


GABRIELA BETTINI
#UNMETROYMEDIO



Gabriela Bettini (Madrid, 1977) ha trazado en su obra, mediante diferentes medios, un largo camino de búsqueda introspectiva que le ha llevado a recorrer no solamente la memoria de su pasado -hija de padres argentinos exiliados, Bettini pertenece a una familia donde cinco de sus miembros desaparecieron en la dictadura de aquel país- sino el trabajar con distintas temporalidades entre el recuerdo y la reconstrucción de la memoria individual y colectiva. Los viajes y las distintas reinterpretaciones de estancias o viviendas, que han supuesto puntos de inflexión en las vidas de quienes los han transitado, han formado parte de algunos de los relatos de muchas de sus obras. Con el tiempo, su trabajo ha ido girando hacia posiciones más rotundas en torno a un marco teórico que explora el vínculo entre el capitalismo y la violencia contra las mujeres y la naturaleza y, específicamente, sobre el abuso en determinados territorios de Latinoamérica. A través de una pintura figurativa, de delicadísimo trazo y virtuosas líneas, representa diferentes catalogaciones botánicas y herbóreas, plantas y coloridas flores que componen paisajes incompletos y descodificados en el campo de la representación para cuestionar la mirada colonial.

En este vídeo titulado Amor, la artista vuelve a retomar la memoria y la reivindicación como relato de construcción histórica. Una pantalla dividida en dos sobre la que se van sucediendo fragmentos de sus pinturas y fotos realizadas por ella o encontradas. Como la artista explica: “Si todas estas imágenes aluden a diferentes formas de reflexión sobre los procesos de explotación y extractivismo de la tierra, los textos de ‘El contrato natural’, de Michel Serres, proponen una nueva incorporación a los grandes consensos sociales, generalmente referidos a arbitrar los derechos humanos. En este caso, se expresa una necesidad explícita de considerar a la naturaleza como un sujeto al que amar y respetar, como condición indispensable para que la vida, humana y no humana, siga siendo posible.