- MUSEO CA2M
- exposiciones
- BLANCA GRACIA. ANTIDOTUM TARANTULAE
BLANCA GRACIA. ANTIDOTUM TARANTULAE
Blanca Gracia "Antidotum Tarantulae". Fotografía: Sue Ponce.
El trabajo de Blanca Gracia (Madrid, 1989) alude a la mitología para explorar mundos de pseudo-ficción con los que ha desarrollado narraciones asimiladas a nuestra propia contemporaneidad. Su producción, parte del dibujo como técnica para avanzar en el lenguaje de la animación y en el de la performance. La acuarela llevada hasta sus últimas consecuencias le sirven para construir animaciones que, mediante un proceso en el que utiliza diseño de vestuario, una cuidada escenografía y técnicas de collage generan una apariencia artesanal. En algunos trabajos la artista ha combinado la imagen real con la animada, haciendo gala de la influencia de la cultura popular, los mitos o el folclore, además de evidenciar un gran interés por la mezcla de referencias extraídas del teatro clásico y medieval. En su obra confluyen, por un lado, problemáticas sociales, políticas y filosóficas actuales llevadas a un universo propio y por otro, narrativas utópicas, ya sea a través del lápiz o la puesta en escena.
Bajo el título Antidotum Tarantulae, esta instalación audiovisual que forma parte de la Colección del Museo CA2M y se mostró por vez primera en la muestra Cabeza de Lobo realizada en la Sala de Arte Joven de la Comunidad de Madrid bajo el comisariado de Pilar Soler en 2022, plantea una hibridación entre la representación teatral, la animación y el sonido con el fin de reflexionar sobre el poder del lenguaje y la voz como herramienta social. Partiendo de la experimentación en torno a los dispositivos teatrales, esta obra se inspira a través de su título en un antídoto musical utilizado en el sur de Italia, especialmente en la región de Apulia, durante la Edad Media y el Renacimiento que era utilizado para curar la picadura de la tarántula o araña lobo. Esta creencia popular dictaba que el veneno causaba una locura temporal conocida como tarantismo y para expulsar el supuesto veneno, se organizaba a modo de terapia un baile continúo conocido como tarantela. Los músicos interpretaban melodías rítmicas diseñadas específicamente para acelerar el corazón y provocar una sudoración extrema que purificara el cuerpo de la víctima. Así eruditos y científicos de la época transcribieron y estudiaron estas piezas, considerándolas una cura médica y espiritual.
Utilizando el folclore y la mitología popular como punto de partida, la propuesta mezcla figuras imaginadas y elementos autobiográficos. Un baile de carnaval como expresión cultural festiva en el que se combinan tradiciones paganas ancestrales con el folclore local y que retoma, a través de la noción de la fiesta, la idea de celebración donde los ritmos vibrantes, los disfraces, la máscara y un profundo sentido de identidad comunitaria, sirven ahora como invitación explícita a desbordarse y romper con la contención impuesta por la vida cívica contemporánea. Una propuesta inmersiva donde los visitantes pasan a formar parte de esta teatralidad.