Colección CA2M

Coleccion CA2M

La Colección de Arte Contemporáneo de la Comunidad de Madrid nació a mediados de los años 80, con las adquisiciones realizadas por la Dirección General de Patrimonio Cultural a través del Consejo Asesor de Artes Plásticas. Durante los primeros años, las adquisiciones se fundamentaron en las obras producidas para exposiciones organizadas por la propia administración autonómica, lo que hace de esta Colección una verdadera historia de las políticas expositivas de la Comunidad de Madrid. Más recientemente se crea, dependiendo de la dirección general de Archivos, Museos y Bibliotecas, una comisión de valoración de adquisiciones, con lo que se profesionaliza una visión historiográfica y la tarea común.

En los sucesivos comités de adquiciones se contó con el asesoramiento de Victoria Combalía, Rafael Doctor, José Guirao, Lorena Martínez de Corral, Berta Sichel, Carlos Urroz, Javier Martín Jiménez o Tania Pardo. Desde 2015, la comisión de valoración de adquisiciones también la integrarán Rosina Gómez-Baeza, Glòria Picazo, Estrella de Diego o María Corral. Como explicó Ferran Barenblit, primer director del CA2M: “Las compras siguieron siempre una noción de novedad, aunque obviamente hay algunas vueltas atrás, en las que se adquieren algunas obras de épocas anteriores. A principios de la década de 1980, recoge las tensiones entre las dos tendencias más visibles en su momento: una nueva figuración, que se adscribe a las líneas internacionalmente predominantes y la continuación de las experiencias abstractas de la década pasada. Al tomar esta decisión deja de lado otro tipo de prácticas —las que, a su vez, bebían de las prácticas conceptuales de veinte años antes— que en ese momento eran obviamente menos perceptibles, pese a la importancia que volverían a ganar a finales de esa década. Es entonces cuando la Colección empieza también a nutrirse de las exposiciones que organiza la propia Comunidad en sus diferentes salas. Llegan las primeras instalaciones y esculturas. Poco después, después de 1990, las adquisiciones toman un acento eminentemente fotográfico. La propia Comunidad organiza un buen número de actividades en relación a la fotografía: la programación de la Sala del Canal de Isabel II (creada en el entorno único de una antigua torre de aguas), las Jornadas de Estudio de la Imagen (un acontecimiento pionero en la reflexión sobre el sentido de la imagen en la sociedad contemporánea), los Premios de la propia Comunidad. Es razonable que ocurriera así. En un momento en que las colecciones españolas comenzaban a crear su propia identidad, era necesario adoptar una línea con sentido para las adquisiciones. Elegir la fotografía como soporte implicaba numerosas ventajas: un medio en el que se experimentaba más que en otros, sometido constantemente a las renovaciones técnicas (aun no había llegado la revolución digital) y que mantenía, por su propia definición, una relación estrecha con la realidad y su cuestionamiento. Un medio, que, además, llevaba implícito un cierto mensaje de relación intensa con la contemporaneidad. El resultado fue una colección que rápidamente incrementó su volumen. Las condiciones implícitas de la fotografía permitieron una veloz incorporación de un gran número de obras en muy poco tiempo.”

De hecho, si un aspecto es central en la Colección del CA2M es la atención a la cultura fotográfica local, que constituye un apartado importante en nuestros fondos, pero lo que la constituye es la historia de las exposiciones en las salas del gobierno autonómico. Durante los primeros años de historia del CA2M, se ha mantenido una continuidad con esos principios: la adquisición de producciones específicamente realizadas para su programa ha sido una constante desde su creación y, desde un momento muy inicial, la programación expositiva del museo ha atendido de forma continuada al arte latinoamericano. Este cuidado por una zona geográfica determinada puede parecer meramente indicativo, pero se convierte en un síntoma evidente cuando se comprueba que es una elección común a muchas instituciones y galerías de arte madrileñas.

En los últimos años, la línea de adquisiciones se ha esforzado en cubrir lagunas históricas importantes de la historia del arte contemporáneo en Madrid, en la política expositiva de la propia Comunidad de Madrid y el CA2M. La comisión ha estado trabajando en la incorporación de piezas importantes del pasado que todavía están disponibles —Concha Jerez o Pepe Espaliú— y jóvenes que son ya fundamentales en el presente —Cristina Garrido, Rubén H. Bermúdez o Teresa Solar. Es importante notar que entre 2016 y 2020, el presupuesto de adquisiciones que ha destinado la Comunidad de Madrid ha crecido en 178%.

En un museo de arte contemporáneo de Madrid, la definición del arte local debe incluir al arte latinoamericano, por una lógica demográfica y por una estructura relacional herencia del pasado colonial. En nuestras exposiciones y programas públicos hay una gran presencia de artistas de Latinoamérica, que se suma a su importante presencia en la Colección Fundación ARCO. En los últimos años, la reivindicación del pensamiento decolonial y la atención a los pueblos originarios, ha introducido en nuestras salas nuevas cosmogonías indígenas que ensanchan las formas occidentales de pensar en otra forma de inclusividad que es fundamental explorar en el futuro.

Otra vertiente explorada desde la fundación del museo ha sido la de los libros de artista: el CA2M ha producido muchos y otros los ha ido adquiriendo de forma continuada a lo largo de los años. La biblioteca también ha dado lugar a una fanzinoteca, una colección de publicaciones informales que sigue creciendo cada año para generar un archivo singular de las prácticas editoriales divergentes en el Estado español.

Es importante notar también que en los museos ha existido una excusa estructural para la dominación masculina en los fondos. En el caso del CA2M, nuestras colecciones se formaron a comienzos de los años 80, cuando la sensibilidad feminista todavía era minoritaria, a pesar de sus muchas conquistas políticas y de derechos civiles. A día de hoy, creemos que no hay ninguna excusa posible para que en el futuro una colección pública de arte contemporáneo vuelva a haber perdido autoras fundamentales por no prestar atención a la paridad de género. Ya no hay excusa para que la Historia del Arte pierda nombres. A pesar de los esfuerzos recientes, la Colección CA2M no es todavía paritaria, y aunque sea más inclusiva y más justa, aún está por venir una colección igualitaria.

Por último, las performatividades de los cuerpos son una parte muy visible de la programación del CA2M y la colección de performance, coreografía experimental, escénicas raras y artes vivas, aumenta firmemente. El museo deja preguntas abiertas para el futuro: ¿el ocurrir de los cuerpos en un espacio institucional no es ya de por sí una parte inmaterial de su Colección? ¿Acaso no es el archivo de experiencias de nuestras Picnic Sessions, de Autoplacer, de nuestros procesos educativos, un recurso patrimonial de primer orden recogido por las memorias íntimas pero también por las documentaciones públicas de sus eventualidades? Toda colección es Historia Potencial y a ese y otros desafíos se enfrentará el futuro de esta Colección.

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