Mitsuo Miura. Casi 400m² de bienestar.

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Mitsuo Miura

Mitsuo Miura, Una mirada, 2011. Cortesía del artista.

Comisariado por Tania Pardo.

Mitsuo Miura, llegó a Barcelona procedente de Japón en 1966 con una maleta en cada mano y sin apenas hablar español. Con su tempo oriental se sentó en un banco de la plaza de Cataluña a mirar atento el ritmo de aquella ciudad con mar. Desde entonces, el joven artista japonés no dejaría de observar cada uno de los paisajes que han acompañado su experiencia vital. De ahí que sus exposiciones se puedan interpretar como invitaciones a la contemplación y al desplazamiento, casi siempre, relacionadas con el bienestar, la memoria y el placer.

El entramado plástico sobre el que este artista ha desarrollado su obra es el resultado de la depuración formal reconvertida en geometría. Círculos, líneas o cuadrados que se corresponden con una simplificación de elementos extraídos de los distintos tipos de paisaje, tanto el natural –agua, tierra o luz- como el urbano, representado en formas de enérgicos colores como resultado de los estímulos de la ciudad. “Sus trabajos –apunta el crítico y comisario Armando Montesinos- reclaman del espectador algo tan sencillo y complejo como aquello que originan: el placer de la contemplación. Esa contemplación que dota a la mirada de Mitsuo Miura de una increíble profundidad, que le permite presentar con claridad lo que nunca se percibe como evidente”.

Para Miura el entorno es el horizonte sobre el que ha centrado casi toda su producción plástica, repleta de gestos menores y de evidencias minúsculas, relacionado con su propia cotidianidad y su forma de ser y estar en el mundo. Recorrer su obra, a lo largo de cincuenta años de trayectoria, supone pasear lentamente por una vida artística que podría vincularse a lugares geográficos concretos: Japón, Cuenca, Bustarviejo, Playa de los Genoveses y Madrid- relacionados con sus trabajos y con todo tipo de técnicas: fotografía, escultura, pintura, dibujo, grabado e instalación.

Nacido en Iwate (Japón), el artista llegará a España en los años sesenta y, tras diferentes estancias en Barcelona, Madrid y Cuenca -donde se introduce en los círculos artísticos entorno al Museo de Arte Abstracto fundado por Fernando Zóbel a la vez que estrecha amistad con Nacho Criado con quien comparte intereses por el arte conceptual-, se instalará en Bustarviejo, coincidiendo con Adolfo Schlosser, entre otros artistas, para desarrollar un trabajo de inserción en la naturaleza y el uso de materiales pobres. Con el paso de los años, su obra se despoja de toda figuración para centrarse en la abstracción y el color, el resultado serán propuestas de extrema sencillez y de absoluto rechazo por el artificio que condensan la experiencia de la mirada introspectiva.

Esta exposición, titulada Casi 400m² de bienestar, en alusión a la suma de la superficie de las salas donde se desarrolla esta muestra concebida específicamente para el Museo CA2M, se articula en torno a dos grandes instalaciones que muestran las principales características del trabajo de Mitsuo Miura: formas geométricas y la defensa de la esencialidad de formas reconvertidas en poderosas instalaciones de colores de una gran vitalidad donde el espacio expositivo se convierte en un lugar de tránsito para el espectador. En la primera de ellas, titulada Show Window,  el artista descompone la mirada urbana en alusión a la atracción que provocan los escaparates de cualquier ciudad, al consumismo rápido y al gesto sencillo de asomarse a observarlos, así como a la seducción que provocan las luces y los anuncios de las vallas publicitarias, pero alejado de tonalidades estridentes y de la agresividad visual que, aparentemente, esconden las metrópolis. En sus paredes se intuyen la descomposición de una tipografía como guiño a los reclamos callejeros. Compuesta por distintos lienzos, piezas de suelo, luces de neón e intervención mural, la depuración formal en Show Window nos traslada a una personal reinterpretación del mundo pop. Y la segunda, titulada Memorias imaginadas, en la que vuelve a hacer uso de las cintas de colores, invita al desplazamiento a la vez que se activa la percepción visual y sensorial y rememora aquellas columnas transparentes que presentó en el Palacio de Cristal del Museo Centro de Arte Reina Sofía en el año 2013, donde se evidencia la ligereza y la potencialidad del material y el color.

En Casi 400m² de bienestar nos traslada, por un lado, a la mirada de la calle, lo de fuera, el exterior, y por otro, a lo más introspectivo e íntimo de su obra porque además de las columnas, se muestra una selección de sus archivos de imágenes que le sirven al artista para ordenar sus trabajos catalogados desde los años sesenta hasta principios de los noventa. Esta propuesta, por tanto, incide en la contraposición del ruido de ciudad y el sobre estímulo visual de nuestra contemporaneidad con la creación de una atmósfera que responde a la abstracción más silenciosa e intimista.

Además de estas dos grandes instalaciones, se presentan por vez primera, una selección de las maquetas realizadas por el artista que a lo largo de su trayectoria le han servido para plantear espacialmente diferentes proyectos a lo largo de los años.

El aprecio por lo menor, la rutina diaria o la belleza de la simplificación son algunos de los conceptos intangibles que viene desarrollando este artista mediante un alegre despliegue de gestos mínimos. En su obra, no hay lugar para la grandilocuencia, ni para las narraciones cerradas sino espacio para el sosiego porque, a pesar de que se instaló en España con apenas veinte años, su obra transmite una intensa emoción y delicadeza a la manera del arte oriental.

Sin duda, Mitsuo Miura es una de las figuras más originales del panorama artístico de nuestro país y no solamente por su faceta plástica sino también por su experiencia docente, profesor particular de arte primero y posteriormente en la Facultad de Bellas Artes de la UCM y de la Universidad Europea de Madrid, así como por la apertura, junto a Arturo Rodríguez, de la Galería & Ediciones Ginkgo en 1989 - centrada al inicio en la obra gráfica y el múltiple - lo que ha posibilitado a Mitsuo Miura el continuo contacto con ambientes y artistas de distintas generaciones convirtiéndose para muchos de ellos en referente indiscutible o, como ha sido denominado en más de una ocasión: un maestro de la experiencia de la vida.

 

MITSUO MIURA

(Iwate, Japón, 1946). Vive y trabaja en Madrid, España.

Reside en España desde 1966. Artista multidisciplinar, entre otras prácticas, ha desarrollado el dibujo, el grabado, la pintura, la fotografía y la instalación. Desde los inicios de su carrera, ha participado en numerosas exposiciones individuales y colectivas. Ha dirigido, entre otros, talleres de arte actual en Arteleku, el Círculo de Bellas Artes, la Fundación Marcelino Botín, MACUF, etc.

El grabado y la obra múltiple asumen una preponderancia en el conjunto de su trayectoria. Ambos serán campos en los que Miura ha desempeñado un papel determinante en el panorama español como autor y también como promotor, junto a Arturo Rodríguez, a través de esa aventura que, entre 1989 y 1998, constituyó la Galería & Ediciones Ginkgo.

Es importante destacar también su papel como docente, en especial, como profesor asociado de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid (1993-2002) y de la Universidad Europea de Madrid (2002-2012).

La exposición pública de su obra se inicia individualmente en 1969 en la Galería Egam, tras alguna participación en muestras colectivas. Desde entonces, no ha parado de mostrar su trabajo en exhibiciones individuales y colectivas, fundamentalmente celebradas en el contexto español, destacando entre las individuales más recientes las organizadas en el Museo Español de Arte Contemporáneo, Madrid (1981); Marimura Art Museum, Tokio (1988); Koldo Mitxelena Kulturenea, San Sebastián (1994); Tozai Bunka Center, Tokio (1999); Círculo de Bellas Artes, Madrid (2000); MACUF, A Coruña (2001), Artium, Vitoria, y Museo Barjola, Gijón (2002), Palacio de Cristal, MNCARS, Madrid (2013) y Museo Casa de la Moneda, Madrid (2017). Ha recibido el II Premio de Grabado en la Bienal de Alejandría (1978), el Premio de Pintura en el Certamen Ciudad de Granada (1983), el Premio Tomás Francisco Prieto de Medallística de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (2017) y el Premio Legado Barón de Forna de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (2019).

 

TANIA PARDO

(Madrid, 1976). Licenciada en Historia del arte por la Universidad Autónoma de Madrid, es comisaria e investigadora, actualmente es Subdirectora del Museo CA2M, Centro de Arte Dos de Mayo y Asesora de Artes Plásticas de la Comunidad de Madrid.

Ha sido Responsable del Departamento de Exposiciones de La Casa Encendida (2015-2019) y Profesora asociada del Departamento de Historia del Arte III de la Universidad Complutense de Madrid (2014-2019) y actualmente Forma parte del equipo docente en el Máster Curatorial Studies de la Universidad de Navarra.

Ha sido comisaria en MUSAC, Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León y responsable de Programación del espacio Laboratorio 987 (2005-2010). Directora de Proyectos de la Fundación Santander 2016 (2009-2010).  Ha desarrollado diferentes proyectos curatoriales con distintas instituciones entre las que destacan: Sin heroísmos, por favor (Iván Argote-Teresa Solar Abboud-Sara Ramo) en el CA2M (marzo 2012), el programa En Casa en La Casa Encendida (2012) o. Comisaria en ARCO 2013 en el programa ARCOmadrid Collect On Line en colaboración con Paddle8.  Tras dos años de trabajo en red curatorial presenta Retando a la Suerte, una muestra del colectivo NOPHOTO en Tabacalera, Madrid (Ministerio de Cultura, julio 2014). Comisaria la muestra del artista Sergio Belinchón en la Galería Invaliden de Berlín (septiembre 2014) y recientemente ha comisariado 1465 Tizas de Maider López en la Nave 16 de MATADERO Madrid.

Co-Dirige las Jornadas de Estudio Arte Contemporáneo Español (Fundación Helga de Alvear / La Casa Encendida y Museo Unión FENOSA) y Co-dirige el Curso “Comisariando el Presente” organizado en La Casa Encendida desde el año 2012. Desarrolla también proyectos relacionados con la aproximación del arte contemporáneo y la educación en colaboración con la Facultad de Bellas Artes de la UCM organiza “Salón de Verano” (julio 2014). Es responsable del proyecto de visionado de porfolios CAFÉ DOSSIER organizado por el Ministerio de Cultura (2013 y 2014); junto Sergio Rubira comisaria la muestra Pasado, Presente, Futuro del XV Premio de Artes Plásticas UCM (febrero 2015) y la del XVI Premio Artes Plásticas UCM (febrero 2016) también y el Programa de Cultura Visual Madrid 45 / Línea 3 organizado por la Comunidad de Madrid (2015-2016).

También publica en diversos medios especializados, ha colaborado asiduamente en el suplemento de cultura Babelia de El País como crítica de arte, escribe en catálogos de exposición, imparte cursos y seminarios sobre Arte Contemporáneo y es miembro de diversos jurados de premios y concursos relacionados con el Arte Contemporáneo. Recientemente ha comisariado junto a Manuel Segade la muestra Dialecto CA2M centrada en los fondos de la Colección CA2M y Fundación ARCO.

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