Este proyecto se interroga acerca de la condición de la obra de arte y sus posibilidades. Sobre aquello que la obra hubiera podido ser o decir y lo que finalmente dijo o fue.
A veces decorado es un recorrido a través de algunos de los proyectos más recientes de Patricia Esquivias (Caracas, 1979). En ellos cuestiona el concepto de autoría artística, la historia, la modernidad y la arquitectura como herramientas para la construcción colectiva.
Una colección da razón de ser a una institución museística: sus cuidados, su incremento, la producción de conocimiento que supone investigarla y ponerla a disposición de la sociedad son lo que convierte a un museo en una institución que se desarrolla en el tiempo.
Bajo el título Libro blanco: sobre la tierra, la ley y el imaginario, el CA2M presenta diversos trabajos realizados en El Cairo, Utrecht y varias ciudades del estado español (Móstoles, Madrid y Barcelona) en relación al problema de la vivienda.
Primera muestra en el CA2M de la Colección Fundación ARCO, meses después de que el centro se convierta en sede de la colección. La exposición proponía un recorrido por las piezas más significativas, a través de las cuales era posible revisitar los cimientos sobre los que reposa gran parte del arte actual, así como detectar algunos de los desarrollos posteriores.
Otto Karvonen construyó cajas nido como parte de su proyecto Alien Palace Birdhouse Collection, una serie de casetas para aves que ha ido instalando en diferentes lugares de Europa. Su finalidad: ofrecer a las aves un espacio seguro y confortable en el que criar a sus polluelos, disfrutando con su presencia. En la terraza del CA2M se mostraron dos de sus «palacios» inspirados en el centro de Metsälä, en Helsinki, y el de Aluche, en Madrid. Su intervención fue muy reflexionada, pero voluntariamente modesta.
Cuatrocientos setenta y tres millones trescientos cincuenta y tres mil ochocientos noventa segundos, fue el título de la exposición y el tiempo que Los Torreznos llevaban trabajando juntos. De alguna manera, nos presentó a Los Torreznos como si a lo largo de esos quince años hubieran realizado una única pieza, la de contar desde 1 hasta 473.353.890. Como si hubieran empezado a contar en el mes de febrero del año 1999 y hubieran seguido sin parar, día y noche, en una performance de quince años.
Cuatrocientos setenta y tres millones trescientos cincuenta y tres mil ochocientos noventa segundos, fue el título de la exposición y el tiempo que Los Torreznos llevaban trabajando juntos. De alguna manera, nos presentó a Los Torreznos como si a lo largo de esos quince años hubieran realizado una única pieza, la de contar desde 1 hasta 473.353.890. Como si hubieran empezado a contar en el mes de febrero del año 1999 y hubieran seguido sin parar, día y noche, en una performance de quince años.
El catálogo se concibió como un “espacio artístico intervenido” a través de la palabra escrita y la ausencia de imágenes y fue el eje alrededor del cual giró la propuesta. Diseñado por Susi Bilbao, contiene textos de una treintena de autores, entre los que se encuentran Isidoro Valcárcel Medina, Alberto Ruiz de Samaniego, Kurt Johannessen y Los Torreznos.