¿Cómo sería una verbena compartida con las aves de la ciudad?
¿Y si, por una tarde, dejamos de mirarlas desde abajo y las invitamos a celebrar?
Os proponemos venir a probarlo: a compartir verbena con nuestras compañeras de barrio con alas. Para hacerlo posible, invitaremos a Lidia Toga, que tiene mucho que enseñarnos sobre las aves urbanas. Conoce muy bien a esta “gente” que habita el aire y las cornisas, y nos ayudará a acercarnos a sus maneras de estar, de moverse y de encontrarse.
Quizá empecemos mirando al cielo. Los vencejos, que nunca paran, dibujan con sus vuelos una danza rápida y colectiva que marca el ritmo. Puede que nos inviten a movernos, a seguir ese impulso junto al grupo Bailar el barrio acompañadas por Baivén, desplazándonos en bandada, ocupando el espacio y sintiendo que moverse es también una forma de estar en comunidad.
Entre vuelo y vuelo, construiremos nuestros propios nidos, inspiradas por ese pájaro tejedor comunitario que visitó los talleres de infantil y primaria junto a Adriana Reyes y Goya Batalla. Con ellas levantaremos refugios colectivos: espacios compartidos, como los grandes nidos de las cotorras argentinas, esos bloques vivos donde siempre hay alguien cerca, compañía y alguien con quien compartir.
Y, como buenas urracas, nos dejaremos fascinar por los brillos y los destellos. Quizá aparezcan pequeños tesoros: papeles que reflejan la luz, objetos encontrados, fragmentos que cambian de valor cuando se miran en común. La verbena también será eso: detenerse un instante y mirar desde otro lugar.
Si en algún momento necesitamos bajar el ritmo, podremos parar junto a Pompa y las familias, que han estado explorando maneras de agudizar los sentidos. Escuchar más despacio, mirar más de cerca. Observar a esa paloma desde el alféizar, seguir con la vista a la urraca, notar cómo algo cambia cuando prestamos atención.
No faltará una merienda de picoteo, algo caótica y generosa, como corresponde: miguitas que van y vienen; comida que se comparte, que cambia de manos, que aparece y desaparece. Comer a dos patas mientras pasan cosas.
Os esperamos el 13 de junio a las 17:30 h para revolotear y cotorrear este fin de curso.
Todo tipo de aves, familias y seres de aire y tierra son bienvenidas.
Esta verbena será conducida como un vuelo coral por Lidia Toga, artista especializada en ilustración, pintura y muralismo; Baiven, colectivo formado por Alba Sáenz-López Aumente y Mar Sáenz-López Aumente, bailarinas, coreógrafas y mediadoras culturales; junto a Adriana Reyes, antropóloga y creadora en el ámbito de las artes vivas, Gregoria Batalla Batalla, maestra en la Escuela Infantil Zaleo, licenciada en Historia y provocadora en el arte de educar; y POMPA, proyecto colectivo de gestión, comisariado y creación cultural impulsado por Mara Sannia e Irene Aguilera Martín, cuyas prácticas se entrelazan para trazar un territorio compartido de escucha, juego y transformación.
Entradilla
El 13 de junio festejamos la llegada del verano. Queremos invitaros a participar en esta verbena. ¿Cómo sería una verbena compartida con las aves de la ciudad? ¿Y si, por una tarde, dejamos de mirarlas desde abajo y las invitamos a celebrar?